ANO RECTO COMO SE QUEJA

 

Los síntomas más frecuentes relacionados con alteraciones de la motilidad anorrectal son
1)estreñimiento, (constipación) 2) incontinencia fecal 3)dolor perianal o ano rectal 4)defecación incompleta.
Muchos pacientes con estreñimiento realizan mucho esfuerzo para defecar. Esto puede provocar lesiones de la mucosa ,de  los nervios sacros y de los músculos del recto y del periné  lo que a su ves es motivo de incontinencia fecal.
Es importante evitar esfuerzos excesivos con adecuado tratamiento y una información adecuada.
La constipación puede producir la impactación de las heces o sea la acumulación de materia dura en sigmoide y recto. Heces líquidas pueden pasar este tapón y eliminarse por el ano, simulando una diarrea (falsa diarrea ) y al no advertirse ésta posibilidad se pueden adoptar medidas para combatir la diarrea, agravando aún más la constipación.
El dolor y el estreñimiento también pueden relacionarse con una fisura anal debido a que en ésta circunstancia la evacuación produce dolor.
 En la mayoría de las personas con dolor en la zona perianal o anorrectal  el médico especialista consultado puede determinar la causa del malestar mediante el examen de la zona las que pueden tener mayor o menor importancia, por ejemplo, fístulas anales o abscesos, hemorroides trombosadas (formación de un coágulo de sangre dentro del vaso hemorroidal), úlceras en ocasiones única, tumores.
Además existen situaciones en las que aún examinando la zona durante el episodio de dolor o malestar no pueden encontrarse alteraciones.
De éste segundo grupo el médico consultado pensará entre otras cosas en
Coccigodinea. Padecimiento con dolor indeterminado en la zona saccocoxígea y en partes adyacentes. Puede causar dolor rectal o perianal que se irradia a los muslos y nalgas. El sentarse causa o aumenta el dolor. Es más común en mujeres y puede persistir durante años siendo de origen desconocido.
Proctalgia fugax como su nombre lo indica es un dolor a veces intenso en la zona rectal y anal de tipo fugaz. que luego desaparece completamente Comienza como un dolor vago que aumenta rápidamente hasta ser muy intenso con una duración aproximada de 20 minutos El dolor se siente en el canal anal o en la parte inferior del recto, en la línea media o a uno de los lados. No coincide con la defecación e incluso puede mejorar con la evacuación de materia fecal o gases. Suele aparecer de noche aunque no en forma exclusiva. Es más común en hombres.
Algunos médicos comunicaron que durante el ataque aparece una banda muscular dolorosa que comprime los costados del recto, considerando que podría tratarse de un espasmo del músculo puborectal. Este es un músculo esquelético al igual que un músculo del  brazo.
Existen estudios que vinculan la proctalgia fugax con el estrés emocional pero esto es difícil de substanciar.
Si ocurre en forma infrecuente y transitoria puede no requerir atención médica pero si son más frecuentes y prolongados el médico deberá examinar el ano recto. La persona afectada intenta disminuir el dolor aplicando calor  o comprimiendo  la zona o realizando movimientos con las piernas
Cualquiera que sea la causa, las personas que lo padece deben reasegurarse, luego que el médico descarta otras afecciones de la zona, que el dolor no es indicativo de algo más serio y que va a remitir con el tiempo.
Si el dolor es persistente (no como en la proctalgia fugax en que es fugaz) puede ser debido a la contracción prolongada del músculo elevador del ano, que deberá tratar con su médico.
 

HAY DETERMINADAS PALABRAS MÉDICAS RELACIONADAS CON TRASTORNOS DE LA ZONA ANO-RECTAL COMO SER:

 

Anismo. Afección por la cual el Esfínter Anal Externo o los músculos del suelo perineal no se relajan durante la defecación, y se mantienen contraídos. Pueden, incluso tener una contracción mayor que en la literatura inglesa se llama spastic pelvic floor syndrome síndrome del periné espástico.
Descenso Perineal descenso normal del periné, por relajación de los músculos del suelo perineal durante la defecación. Si éste descenso es excesivo ,mas de 2 cm. se llama Síndrome de descenso Perineal . No es un trastorno en sí mismo, sino una complicación que puede coincidir o no con síntomas u otros trastornos. Suele ocurrir en personas con músculos perineales débiles. Una complicación temprana es el estreñimiento y una complicación tardía es la incontinencia.
Diarrea falsa o paradójica  como consecuencia de estreñimiento o impactación fecal.
Impactación o bolo fecal presencia de una masa de heces sólidas, duras que no se pueden expulsar.
Prolapso descenso de la mucosa o de las paredes rectales.
Rectocele Herniación o  divertículo rectal a través del tabique rectovaginal que protruye en la vagina.
Obstrucción de salida nombre que se da en general a todas las afecciones en que el tránsito a través del canal anal está dificultado por anormalidades anatómicas o por la contracción inapropiada de los músculos anales o rectales
Megarrecto  Cuando el recto tiene un tamaño excesivo solo se sienten ganas de defecar cuando se acumula gran cantidad de heces en el.

 

CONSTIPACIÓN

 

El término "constipación" puede tener distintos significados para distintas personas. Puede implicar que las deposiciones son demasiado pequeñas, demasiado duras, demasiado difíciles de expulsar o demasiado infrecuentes.
Las  características físicas de la materia fecal, en cuanto a su tamaño, peso y consistencia pueden diferir marcadamente entre distintas personas, son difíciles de evaluar clínicamente  y  pueden corresponder al amplio espectro de lo que puede considerarse una característica evacuatoria normal. El 90% de los individuos sólo evacua el recto en el momento de la defecación, mientras el 10% restante, evacua toda la longitud del intestino desde el ángulo esplénico hasta el ano.
La frecuencia de las deposiciones es el parámetro más fácil de cuantificar y por lo tanto de aplicar clínicamente.
Estudios realizados hace años en adultos, mostraron que la mayoría de las personas tienen una evacuación
intestinal entre dos a  tres veces por día y dos a tres veces por semana.
Esto permite modificar el concepto prevalente muchos años atrás, y que algunas personas aún conservan, de que el intestino "normalmente" debe evacuarse todos los días, para evitar efectos nocivos para el organismo.
Un Comité Internacional de Expertos recomendó la siguiente  definición de constipación funcional (es decir, cuando no es por una alteración estructural)

      Dificultad  o esfuerzo considerable, al menos con el 25 % de las evacuaciones.
      Sensación de evacuación incompleta luego de, al menos, el 25% de los movimientos intestinales.
      Menos de dos o tres evacuaciones por semana.
      Sensación de obstrucción rectal en un 25% de las deposiciones.
      Necesidad de maniobras manuales para facilitar la evacuación al menos en un 25% de los intentos.
 

Se requiere para el diagnóstico dos o más características que estén presentes durante al menos tres meses, que no
necesitan ser consecutivas en los últimos doce meses.
El medico consultado tratará de establecer si se trata de:

1) Constipación crónica en la que no se detecta ninguna causa orgánica y que está presente durante un tiempo relativamente prolongado,
2) Inercia colónica  o  tránsito demorado a través del colon.
3) Obstrucción funcional del tracto de salida en la que el tránsito colónico es normal y hay tránsito demorado a través del recto.

 

Los síntomas de constipación aumentan marcadamente con la edad independientemente del sexo pero, por lo general, no hay modificación de la frecuencia evacuatoria.
En personas constipadas puede haber síntomas genito urinarios  traducidos por cambios en la frecuencia miccional, incontinencia al esfuerzo, vacilación para iniciar el chorro miccional.
Pero es siempre el médico consultado el que deberá establecer el diagnóstico diferencial con afecciones propias del sistema genito urinario
En los casos de constipación también conocido como estreñimiento, es importante determinar donde está el trastorno del tránsito fecal , si es en  el colon o en la zona anorrectal.
Interrogando a la persona afectada puede aclararse mucho esta situación. Si siente ganas de defecar, pero no puede expulsar las heces, se trata probablemente de un trastorno anorrectal.
Si pocas veces siente ganas de defecar tres veces por semana o menos se trata probablemente de un trastorno del colon por inercia. En éste caso las heces no alcanzan al recto.
Un pequeño grupo de personas casi nunca tienen ganas de defecar  pero además tienen un trastorno anorrectal, se trata de una disminución de la sensibilidad anorrectal por la cual las heces alcanzan la zona anorrectal, pero no son capaces de percibirlo.


Estreñimiento anorrectal


Es normal que individuos sanos ocasionalmente tengan una defecación difícil o incompleta
Pero si esto ocurre más de una vez cada 4 y más de dos veces por semana puede ser anormal. Está justificado un examen anorrectal cuando:
1) una persona tiene que hacer con frecuencia un gran esfuerzo al querer defecar.
2) cuando tiene la sensación que solo puede expulsar parte de las heces.
3) cuando tiene la sensación de defecación obstruida.
El tránsito de la materia fecal a través del recto y del canal anal puede estar obstruido por diversas causas. Por una alteración de los esfínteres anales o de los músculos perianales (obstrucción funcional )o por una alteración anatómica (obstrucción anatómica)
Solo si los músculos del esfínter anal y del suelo perineal se relajan coordinadamente, las heces pueden pasar  con facilidad. De no ser así, el tránsito puede ser muy difícil, como vaciar un tubo de pasta dentífrica, cerrado.
En algunas personas constipadas se ha demostrado que no relajan el esfínter anal externo y el músculo puborrectal del elevador del ano. Puede incluso encontrarse una contracción paradójica de éstos músculos durante las maniobras defecatorias.
Si el músculo puborrectal y o elevador del ano no se relaja durante el esfuerzo para defecar, el periné no bajará y el ángulo recto anal no se abrirá. Este tipo de alteración se llama anismo.  Las personas con anismo tienen
problemas para empezar la defecación y si consiguen evacuar heces no logran vaciar el recto en forma completa.
El esfuerzo crónico lleva al  descenso perineal alongándose  los nervios de la zona y provocando un piso pelviano débil y laxo. Esto puede conducir a la incontinencia fecal.
Se han observado manifestaciones de anismo, en el que la persona afectada contrae el piso de la pelvis en lugar de relajarlo normalmente, en víctimas de abuso sexual durante la infancia o la adolescencia.

El interrogatorio adecuado por parte del médico puede permitir la consulta psicológica correspondiente .
La constipación no provoca hemorroides. Ha sido observado que la diarrea, pero no la constipación representa un factor de riesgo de hemorroides. Los pacientes con hemorroides no son necesariamente constipados pese a que tengan un canal anal más estrecho y largo.


Entre las causas secundarias de constipación pueden mencionarse:
1) Anormalidades del metabolismo y del sistema endocrino como diabetes, hipopotasemia hipotiroidismo, hipercalcemia.
2) Medicamentos, algunos medicamentos pueden inducir constipación como ser analgésicos, antiácidos.
(compuestos de calcio y aluminio), antiespasmódicos, antidepresivos, para la enfermedad de Parkinson etc.

 

INCONTINENCIA

 

Puede definirse como el pasaje involuntario o la inhabilidad para controlar la descarga de materia fecal a través del ano.

Clínicamente puede existir un pasaje involuntario de materia fecal o gas, sin conciencia de lo sucedido; el pasaje de materia fecal a pesar de intentar su retención en forma activa y la continuada pérdida de materia fecal después de una evacuación normal.

Puede variar desde sólo ensuciar la ropa interior o de cama, hasta la evacuación completa del recto. Si bien no pone en peligro la vida, la incontinencia puede ser un síntoma devastador, que provoca temor, ansiedad y transforma a un individuo por lo demás funcional en un recluido social.
La verdadera frecuencia de la incontinencia fecal es difícil de establecer. Una investigación realizada en la población general,  encontró que cerca del 7% de personas reportaron diversos grados de incontinencia. Este número aumenta con la edad y el estado mental (más de 50 % de personas alojadas en geriátricos presentan incontinencia).
Debe diferenciarse de la secreción anal que es la eliminación de moco, pus o sangre por el ano y que puede formar parte de varias afecciones anales.
Las deposiciones líquidas imponen un gran esfuerzo a los mecanismos de continencia y puede desencadenar problemas latentes a los mecanismos neuromusculares que la regulan Para poder comprender los síntomas, el médico deberá establecer el diagnóstico, pues pocas personas refieren voluntariamente éste síntoma. Luego evaluará la severidad del problema, la posibilidad de enfermedades tratables que puedan ocasionarla y los mecanismos que la causan, pues en la mayoría de los casos es curable o, al menos,  prevenible.

                                                                                     
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  Dr.: José Luis Bondi 
Fellow del American College of Gastroenterology
Miembro de la Sociedad Argentina de Gastroenterología
Profesor Auxiliar de Medicina de la U.B.A.
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