TRATAMIENTO

El médico consultado decidirá el tratamiento a seguir.
En individuos saludables con cálculos asintomáticos en los cuales el diagnóstico del cálculo en la vesícula ha surgido como un hallazgo, hay pocas razones para indicar un tratamiento o cambios en la dieta. Sólo en casos muy especiales y específicos se recomienda cirugía como tratamiento de los cálculos asintomáticos.
En pacientes con síntomas, pero sin complicaciones (dolor intermitente) pero sin evidencias de inflamación o infección es recomendable la reducción de la ingesta de grasas. El médico consultado puede solicitar el examen de la función hepática y el estudio radiográfico o endoscópico del aparato digestivo superior si hay síntomas agregados de posible origen péptico (quemazón y reflujo).
La repetición de síntomas atribuibles a la vesícula puede hacer necesario la indicación de la operación de vesícula en forma electiva (porque tiene tiempo para elegir el momento y el lugar de la intervención). Actualmente suele realizarse por vía laparoscópica con la cual el tiempo de internación es mínimo y la recuperación para una vida plena es muy rápida también. La cirugía laparoscópica se realiza con pequeños instrumentos que se colocan por distintas aperturas en la cavidad abdominal. Luego de colocar un clip en la arteria y en la vía biliar se extrae la vesícula con sus cálculos a través del tubo de la laparoscopía.
El médico cirujano consultado, evaluando el caso, decidirá si es posible realizar este tipo de intervención o si se requiere realizar la cirugía convencional.
Los tratamientos para disolver cálculos (tratamiento médico) suelen ser efectivos en alrededor del 10% de los casos en cálculos de colesterol de menos de un centímetro de diámetro con una vesícula funcionante. Es un medicamento costoso y requiere ser tomado de por vida. Teniendo presente que los cálculos se forman por un mal funcionamiento de la vesícula aún logrando una disminución en el tamaño de los cálculos, éstos pueden volver a formarse y no resuelven el problema de la enfermedad
Con síntomas y con complicaciones.
Las complicaciones más comunes de los cálculos son: la inflamación, (colecistitis), la infección, el bloqueo de un canal hepático y la inflamación del páncreas (pancreatitis), debido a que un cálculo bloquea el flujo del jugo pancreático.
La colecistitis, complicación más común, suele ser debida al prolongado bloqueo del flujo de la bilis, probablemente como resultado a la migración de un cálculo fuera de la vesícula.
Si no se trata, la colecistitis aguda puede significar un importante riesgo, pues puede llevar a la perforación de la vesícula y a la inflamación del peritoneo ( peritonitis).
Si el cálculo migra fuera de la vesícula a la vía biliar principal ( colédoco) produce ictericia ( color amarillento de la piel y mucosa) inflamación del conducto biliar ( colangitis) .

TRATAMIENTOS DE LA INFLAMACIÓN AGUDA

En estos casos, el médico consultado al evaluar cada situación en particular, podrá solicitar la internación del paciente en un centro asistencial para que reciba líquidos por vía endovenosa y antibióticos. También podrá decidir la oportunidad del tratamiento quirúrgico, si es posible hacerlo en forma electiva (el paciente y el médico eligen cuando operar) o si debe realizarse de urgencia para evitar complicaciones mayores
Si luego de realizar los estudios complementarios del diagnóstico surge la posibilidad de que exista un cálculo en la vía biliar principal que produce infección en la vía biliar, puede consultar al médico especialista en estudios endoscópicos de la vía biliar, para remover el cálculo a través de un instrumento de fibras ópticas, que se introduce por vía oral.
En algunos casos de personas con síntomas y sin complicaciones  se ha sugerido un tratamiento alternativo a la resección quirúrgica consistente en la administración oral de sales biliares. Esta modalidad terapéutica sólo es útil en cálculos de colesterol con un diámetro menor de un centímetro y una vesícula funcionante.
Ha demostrado ser efectivo en 10 a 20 por ciento de estos casos y es necesario mantenerlo durante toda la vida, pues si se suspende la vesícula enferma puede volver a formar cálculos.

Dieta:
En relación a la dieta, no existe evidencia concluyente de que las modificaciones dietarias puedan prevenir la presencia de cálculos. Al presentarse síntomas éstos se exacerban con ingestas de alimentos que estimulen la contracción vesicular , como ser aquellos con predominante contenido graso.

TRATAMIENTO DE LA DISFUNCIÓN DEL ESFINTER DE ODDI

 

Cuando ha podido demostrarse que esta disfunción se debe a trastornos funcionales (o sea que no hay estrechéz por inflamación en la vía biliar), debe buscarse la contensión emocional de la paciente y dependiendo del grado de dolor agregar espasmolíticos o antagonistas cálcicos del tipo de la nifedipina.

Si durante el examen endoscópico se ha comprobado retención del líquido de contraste y aumento de la presión esfinteriana en la clasificación tipo 1 y 2, el médico endoscopista decidirá si realiza la llamada esfinterectomía que consiste en un pequeño corte al nivel del esfínter para mejorar su drenaje.

En el caso de estrechamientos estructurales por procesos inflamatorios que se hacen fibróticos, luego de una adecuada evaluación de cada caso puede existir la indicación quirúrgica que consiste en conectar el colédoco con el duodeno para asegurar un drenaje biliar efectivo.

 

ADENOMIOMATOSIS DE LA VESÍCULA BILIAR

 

Es una condición benigna de la vesícula en la que prolifera la pared formando invaginaciones y divertículos llamados por sus descubridores senos de Rokitansky- Ashoff. A pesar de su nombre “adenomioma” no está vinculada a la presencia de pólipos en otros lugares como el estómago y colon.

En la mayoría de los casos transcurre sin síntomas y solo muy ocasionalmente ocasiona dolor en el costado derecho del abdomen debajo de las costillas (hipocondrio derecho).

También ha sido llamada colecistitis hiperplástica.

 

La colesterolosis es la hiperplasia de la mucosa con acúmulos excesivos de ésteres de colesterol. Se denomina colesterolosis hiperplásica para describir la colesterolosis y adenomiomatosis. Puede ser diagnosticada con bastante exactitud  cuando el engrosamiento de la pared vesicular presenta dilataciones quística.

 

La etiología de la colesterolosis es desconocida. Es un fenómeno local no relacionado a la aterosclerosis, a los triglicéridos o a los ésteres del colesterol.

 

En los exámenes complementarios diagnósticos (ecografía, resonancia magnética nuclear ) se presenta como un engrosamiento que puede ser generalizado, segmentado, o del fondo de la vesícula. Tiene significado clínico cuando se distribuye en forma segmentaria pues ocasiona estrechamiento concéntrico de la luz vesicular y está   asociada con la aparición de cáncer en la vesícula. En los casos que el compromiso es segmentario puede aconsejarse la extracción de la vesícula en forma preventiva.

                                                                              
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  Dr.: José Luis Bondi 
Fellow del American College of Gastroenterology
Miembro de la Sociedad Argentina de Gastroenterología
Profesor Auxiliar de Medicina de la U.B.A.
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